La alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón, participó con los vecinos y vecinas de Azucaica en los actos religiosos con los que celebraron este domingo la festividad de la Virgen de la Candelaria. Una cita en la que la regidora municipal ha destacado el sentimiento y el arraigo con el que muchos toledanos acogen las tradiciones, “señas de identidad de nuestra ciudad”.

Milagros Tolón, que ha estado acompañada por las concejalas del equipo de Gobierno Inés Sandoval, Noelia de la Cruz y Maite Puig, ha indicado que Toledo es una ciudad de ricas tradiciones que “debemos conservar, potenciar y trasladar a nuestros hijos para que se renueven de manera permanente porque son una parte esencial de lo que somos como toledanos”.

Como es habitual, a la celebración se han sumado numerosos vecinos y vecinas del barrio con los que la alcaldesa ha podido compartir la misa y la procesión en honor a la Virgen, además de conversar, atender sus demandas y felicitar a la Cofradía  por la organización de los actos, que han culminado con la subasta de lazos de la Candelaria.

La Candelaria de San Antón

A la misma hora, pero en la ermita de San Antón, el vicealcalde del Ayuntamiento, José Pablo Sabrido, junto al concejal Juan José Pérez del Pino, han acompañado a los feligreses del barrio en uno de los momentos más esperados de sus fiestas en honor a la Candelaria, la procesión de las candelas acompañando a la Virgen por las calles de la barriada.

Portada a hombros por devotas y cofrades, la Virgen ha regresado a la ermita, entre vivas y vítores y con el himno de España de fondo, para dar comienzo a la misa cantada en honor a la Virgen, que numerosas personas han tenido que seguir de pie  al estar la ermita llena de gente. Una vez finalizada, ambos responsables municipales han compartido con los vecinos y vecinas un vino dulce y el reparto de roscas, sin olvidar las tradicionales quínolas.

Además, la concejala de Cultura, Nuria Cogolludo, ha participado en la celebración litúrgica de la Hermandad de la Virgen de la Salud del Convento de San Clemente, con la que también conmemoran la festividad de la Candelaria. En la iglesia conventual se han dado cita numerosos fieles de esta devoción toledana que custodian las religiosas cistercienses bernardas de la capital regional.